El blog de almaes
Una Ley justa e igual para todos
Un país impío y acarajotao
- El Papa está en España. Santiago y Barcelona son sus destinos desde donde transmitirá a los fieles su condición de peregrino, de abanderado de una mayor presencia de la religión en la vida pública y crítico ante el exacerbado laicismo que se respira en España y Europa. Ese es su papel y es lógico que lo defienda con vehemencia, en Santiago o en Roma. Pedirle a un viejo cristiano que no condene la homofobia, la desigualdad de la mujer en todos los órdenes, incluida la integración plena de la mujer en la iglesia, que se pase condenando la pederastia todos los días, cuando sabemos que este problema no ha surgido con Benedicto XVI sino que es un problema tan antiguo como la iglesia, es pedirle peras al olmo. Lo que he echado en falta en su discurso tiene que ver con pedirles a los representantes de esa iglesia, del que él es su máximo representante, una mayor auto crítica y respeto ante las decisiones que tomen los representantes de un país aconfesional como el nuestro.
Negar que la presencia del Papa despierta un inusitado entusiasmo es negar la evidencia, como lo es negar que hay otros que se sienten ofendidos por su presencia en nuestro país. Y coincido con el Papa cuando subraya el laicismo tan beligerante que existe en España, en camino de equipararse al de los años treinta, los precursores de nuestra dramática y cruenta guerra civil. Porque tiene razón y su visita lo ha demostrado. Los indignados protestan caricaturizando al Papa con carteles ofensivos y otras lindezas que nunca harían si nos visitara cualquier religioso musulmán que permite la lapidación de la mujer por cometer adulterio o enseña la manera de golpear a la mujer sin que les quede marca alguna. Es la doble vara de medir de los nuevos progres, pobres de espíritu y educación.
Por otra parte no me parece correcta ni ética la coincidencia del viaje de Zapatero con la presencia del Papa en España. Schuhmacher -traducción de Zapatero al alemán – debería haber recibido a Benedicto XVI aunque su visita fuera pastoral y no como Jefe del Estado Vaticano, minúsculo Estado pero con un Jefe de Estado líder de millones de católicos en todo el mundo, incluido el nuestro.
- Las palabras de Schuhmacher a las tropas españolas en Afganistán han sido muy esclarecedoras el “no estamos aquí para quedarnos” nos ha quitado un gran peso de encima. ¿Se puede ser más torpe con tan pocas palabras? Añadiendo a continuación para quitarles la sonrisa de los labios a nuestros 1.500 militares destinados allí que no hay fecha en el calendario para la salida. Patético si pensamos que estos militares están en un país en donde se está librando una cruenta guerra. Un destino peligroso en donde han perdido la vida 94 españoles. Y el escarnio es mayor al saber que llegado el momento de su regreso a España su sacrificio no habrá servido para nada. Se irán los Estados Unidos, se irán todos los países que tienen presencia militar en la zona y todo volverá a ser como antes o peor. Y para colmo nos enteramos que el costo diario de nuestra presencia alcanza la cifra de 1.000.000 de euros diarios, más dinero malgastado ante una operación que los máximos responsables de las fuerzas aliadas tildan de tarea utópica.
Con la guerra en Afganistán entrando en su décimo año, la OTAN quiere aumentar el Ejército local y la policía hasta alrededor de 300.000 tropas en octubre del año que viene, mientras los gobiernos comienzan la retirada de sus soldados para que los afganos asuman la responsabilidad de su seguridad. ¿Qué seguridad? Si con tropas tan profesionalizadas como las de los aliados, los atentados y muertes se repiten continuamente ¿qué sucederá cuando los afganos tomen el mando? La respuesta es fácil de adivinar, caos.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha planteado una retirada escalonada de las fuerzas a partir de julio del año que viene, dependiendo de la preparación de las unidades afganas. Lo que traducido al román paladino significa que tomarán varias veces las uvas allí.
La violencia creciente y el número récord de bajas entre tropas extranjeras y civiles posiblemente pesen sobre la revisión de la estrategia en Afganistán que se llevará a cabo en una cumbre de la OTAN que se celebra en Lisboa el 19 y el 20 de noviembre próximos. Falta poco, pero esa reunión se podría evitar, se decidirá lo que ya han decidido los Estados Unidos.
- El flamante ministro de Trabajo e Inmigración, el chaquetero sindicalista Valeriano Gómez nos ha dejado una de las perlas de la semana, “España necesitará mantener durante muchos años salarios moderados” Estas palabras que antes ya habían sido protagonistas en boca del presidente de la patronal, nos dejan en la más absoluta de las inquietudes viniendo de un personaje que sabe que los salarios en España siempre han sido miserables, lo han sido y lo son. Si esto es todo lo que el nuevo ministro puede aportar mejor que lo cesen ya, un sueldo menos. ¿Cuándo habrá en este país un poco de sentido común? Valeriano Gómez, uno de los sindicalistas más críticos con la Reforma Laboral de Schuhmacher es nombrado ministro de Trabajo unos días después precisamente para defender esa reforma ante sus ex compañeros sindicalistas. País, que diría Forges.
Como vergonzoso resultó que sacara pecho ante la última Encuesta de Población Activa (EPA) que arrojaba un aumento del empleo en 92.900 para enterarnos más tarde que 90.300 de los 92.900 son empleos públicos. Más madera Groucho, más mentiras. ¿Es esta la contención del gasto público anunciada?
¿Cuánto días faltan para las próximas elecciones generales? No sé si lo podré resistir, la paciencia me consume. Aunque bien mirado, si perdiera el empleo tengo mi prestación asegurada por el momento. Lo de la agenda oculta de Don Mariano me ha descolocado. Tendré que seguir reflexionando.
Buenas noches y feliz día
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En la cola del paro
Entonces, ¿qué será de nosotros? Preguntaba un nuevo demandante de empleo a otro ya curtido en esas lides mientras esperaban su turno en la cola de la Oficina de Empleo.
¿A qué te refieres? ¿De qué hablas chaval?
Hablo de las nuevas medidas contenidas en la reforma laboral. ¿No te has enterado?
No, yo no leo los periódicos, ni escucho la radio, ni veo la televisión. ¿Para qué? Lo único que conseguía cuando sí lo hacía era cogerme un rebote de tres pares de narices. Todo era negativo, ninguna noticia agradable, ninguna que te hiciera esbozar, al menos, una ligera sonrisa. Nada, les mandé a freír monas.
¿Cómo?
Si joven, a freír espárragos, al cuerno. ¿Quieres que te hable en plata? A la mierda, sí, les mandé a la mierda.
Pero a mí sí me ha ayudado estar informado. Gracias a ello sabía que en cualquier momento me podían despedir.
¿Y de qué te ha servido zoquete? ¿Ha servido tu información para evitarlo? No, un día sacan la bolita con tu número y te largan. Y les habrá importado una mierda que fueras asiduo lector de periódicos, oyente de radio o espectador de televisión. Estos tíos no tienen corazón, tiran de la lista y seleccionan, ese, éste y aquel, y ese y el otro y el de más allá. Y uno de esos eras tú, pringaillo.
¡Oye! No importa que te pongas así conmigo ni que me insultes. Si he logrado vencer mi timidez y dirigirme a ti ha sido porque he visto que te manejabas con soltura, y me pareció oportuno hacerte la pregunta para conocer tu opinión.
¿Quieres que te dé mi opinión? Te la voy a regalar, listillo. Y no tomes esta última palabra como un insulto, no lo es, aunque lo parezca. Me da coraje advertir que acabáis de salir del cascarón, de entre las faldas de mamá y no tenéis ni puñetera idea de cómo funciona este asqueroso mundo. Vuestra generación vive en la inopia. Sois unos ignorantes ilustrados, habéis estudiado y habéis estado comiendo la sopa boba demasiado tiempo, tanto que os ha llegado a embobar. A tu edad yo ya tenía los huevos pelados de hacer cola ante las oficinas del desempleo. Nunca conseguí un trabajo fijo, aunque era mi meta, hasta llegué a obsesionarme con ello. Pero jamás la alcancé. Siempre he tenido contratos temporales, basura, casi mendicidad. Es verdad que en algunos trabajos, si hubiera sido más dócil me habrían renovado el contrato y puede que hasta en alguno me hubieran hecho fijo. Pero no he nacido para esclavo.
¿Te obligaban tus jefes a hacer algo ímprobo o ignominioso?
¡Rediéz!, qué palabras tan rimbombantes, suenan bien pero no me he enterado un carajo. Te lo explicaré porque tenemos tiempo, esta cola tiene al menos para dos horas.
Empecé mi primer trabajo de auxiliar administrativo. Ese día llegué al trabajo antes de tiempo. La puerta estaba cerrada. Llevaba esperando quince minutos cuando apareció un hombre mayor que sin levantar la cabeza, me dijo mientras intentaba abrir la puerta; tú debes ser el nuevo, entra, entra. Esa pequeña mesa del rincón es la tuya, acomódate que el dueño no tardará en llegar.
Obedecí la indicación del viejo y esperé pacientemente la llegada del dueño. Habían transcurrido treinta minutos, tiempo suficiente para fijarme en los detalles de la espaciosa y sucia sala que hacía las veces de oficina, cuando apareció el propietario del pequeño negocio.
Dio los buenos días de una forma un tanto despectiva y subió al piso superior. A los diez minutos bajaba cagándose en todo lo que uno se puede cagar. Traía una carta en sus manos y se dirigió a mí.
Hola, tú debes ser el nuevo auxiliar, dijo sentándose frente a mí. ¡Claro que lo soy imbécil, pensé, primero el viejo y ahora este capullo, ¿es que veis a alguien más?
Mira, sin rodeos, he recibido una carta de mi tía de Uruguay, yo ahora tengo que salir a solucionar algo urgente y no tengo ni tiempo ni ganas de contestarle. ¿Te importaría escribirle en mi nombre?
Me quedé perplejo, era la cosa más absurda que me habían pedido nunca.
Lo siento Don…
Llámame Ramón, puedes leerla, en realidad no dice nada importante, las típicas majaderías de una tía vieja y loca. Le dices que estoy bien, que todo marcha según lo previsto, algo así, informal y la despachas.
Perdone Don Ricardo, yo creí que había sido contratado para realizar trabajos relacionados con mi formación.
Sí hijo y los realizarás, pero ahora contesta esta carta. Me voy, llego tarde, aquí te la dejo.
Naturalmente no contesté la carta. Tres horas después, una vez que Don Ramón había vuelto y comprobado que no había escrito a su vieja y loca tía estaba despedido.
Y te contaré otra curiosa anécdota que me ocurrió dos años más tarde. Caminaba por una calle bastante concurrida, llena de tiendas y bares. Pasaba por delante de uno de esos bares cuando me percaté que tenía colocado en la puerta un letrero que indicaba
–SE NECESITA CAMARERO-
Naturalmente entré y pregunté, por favor ¿el dueño o el encargado?
Yo soy el dueño, ¿qué se le ofrece?
He visto el cartel de la puerta y he entrado por si aún seguía necesitando un camarero.
¿Tienes experiencia? ¿Manejas bien la bandeja?
He estado tres años en la costa echando el verano, creo que le puedo interesar.
Bien no se pierde nada por probar. Mañana empiezas. Toma estas llaves, ahora te explicaré dónde está todo y cuál será tu cometido. Tenía otro camarero pero el muy hijo puta me dejó colgado hace días.
Bien joven, vamos a ver, tu jornada empezará a las seis de la mañana, abres, y recoges todo lo que ha quedado sucio de la noche anterior y ya está. Luego barres y friegas los baños, el almacén, el bar y ya está. Llenas las cámaras y enciendes la cafetera, la plancha y ya está. Empiezas a preparar la cocina, cortas lechugas, tomates, cebollas, preparas los panecillos y ya está. ¡Ah!, mientras haces estas cosas estate atento porque entrarán clientes a desayunar, los atiendes y ya está. Vendrán los proveedores a traer mercancías, los atiendes y ya está. Yo te relevaré a eso de las seis de la tarde y ya está.
¡Jo qué barbaridad!, le interrumpió el joven de la cola del paro. ¡Cuánto trabajo! ¿Cuánto tiempo estuviste trabajando en ese bar?
¿Trabajando? Cuando acabó de explicarme todas las tareas me le quedé mirando y dije;
y mañana no vengo y ya está.
No me dedico ahora a contar chistes, todo lo que habéis leído sucedió. No, yo no era ninguno de los protagonistas, afortunadamente nunca he estado en una cola de una oficina de empleo. Aunque debo reconocer que a mí sí me ordenaron contestar una carta de una tía de Uruguay que el jefe había recibido. Naturalmente también me negué.
Buenas noches y feliz día
Reforma por decreto para paliar la ruina inminente
Este post tendría que empezar así; No pudo ser, después de varios meses de intenso diálogo entre Patronal y Sindicatos, ambas posturas están tan distanciadas que finalmente se ha acabado por romper el diálogo social. Pero estaría mintiendo, faltaría a la verdad porque en todos esos meses no ha habido intención ni voluntad por pactar aunque fuera un acuerdo de mínimos. Ahora será el Gobierno quién ponga el cascabel al gato. Y no porque le entusiasme la idea, lo hará porque así se lo han pedido sus socios comunitarios, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, los inversores y todo aquel que aprovechando la actual coyuntura económica se apuntará un tanto. Pero el verdadero tanto se lo apuntarán los empresarios. Su estrategia clara, meridiana. Quién no haya advertido su maniobra, su estrategia, está para retirarse a reflexionar sobre la inmortalidad del cangrejo y dejar sus cargos de inmediato. Los empresarios sabían que no cediendo un ápice al final tendría que intervenir el Gobierno como así parece que ocurrirá el próximo miércoles, incluso ya aparecen en la prensa los borradores del decreto que aprobará en Consejo de Ministros. Y el decreto del Gobierno les favorecerá mucho más que cualquier pacto que hubieran tenido que firmar con los Sindicatos. Despedirán con menos días de indemnización y alguna subvención por contratación les caerá. Los grandes perjudicados serán, como no, los trabajadores. Y los grandes derrotados los Sindicatos, menuda papeleta se les presenta. Por coherencia, aun sabiendo que será un estrepitoso fracaso, tendrán que convocar una huelga general que puede terminar con sus privilegios económicos, las subvenciones que reciben a cambio de su docilidad. Casi seis millones de desempleados y casi ni se les ha oído. Ahora veremos qué camino toman y con cuánto apoyo cuentan. Sinceramente creo que con poco. No han estado al lado de los trabajadores y éstos ahora les darán la espalda.
Todo esto está sucediendo y sucederá en los próximos días, pero no deja de ser una tomadura de pelo. Porque, sin dejar de reconocer que nuestra economía necesitaba una reforma del mercado laboral, lo que sí parece claro es que en nada va a ayudar a la recuperación. ¿Acaso alguien cree que una vez apruebe el Gobierno la reforma laboral por decreto, los empresarios se van a lanzar como posesos a contratar trabajadores? No contratarán, salvo por la estacionalidad, a nadie, y la cifra de desempleados, una vez termine el verano, volverá a cotas superiores a las actuales. Se superará el 20% y puede que hasta el 25%, con cifras del gobierno, todos sabemos por las veces que lo hemos reiterado que hay un millón más de personas desempleadas que para el Gobierno y para Don Mariano no cuentan, viven del aire. Aumentará el desempleo motivado por la falta de consumo privado y la baja actividad industrial. Y a la par está el tema de nuestra deuda. Lo decía hace unos días. Aprobada la reforma laboral habrá una recuperación breve del inversor que confiará, asumiendo cierto riesgo a cambio de un mayor rendimiento, hasta que empiecen nuevamente los Organismos Internacionales a difundir nuevos comunicados en los que se nos exigirá mayor sacrificio y austeridad en el gasto público. Y ni la reforma laboral habrá servido, salvo para los empresarios que deseen quitarse de encima a trabajadores a menor coste, ni ningún otro apaño o componenda servirá.
Las cifras que facilita el gobierno sobre la deuda de las administraciones públicas es de verdadero escándalo y aún así uno se imagina, por lo que ha sucedido en Grecia y más recientemente en Hungría, que cantidad falta saber de lo que está escondido bajo las alfombras. No le deis más vueltas, no hay otra solución que recortar drásticamente en profundidad y cantidad las asignaciones a Comunidades Autónomas, Ayuntamientos y Administración Central. Sólo de esta manera nuestros hijos y nietos seguirán disfrutando de un país que aún sin ser de los más ricos ofrece un estilo de vida como pocos hay en el mundo. Otra cosa son los corruptos, los insolidarios y los que se pasan el día defraudando y no son controlados.
Buenas noches y feliz día
Sindicalistas de tres al cuarto
Una imagen vale más que mil palabras. La de tonterías que estaría diciendo para que los que están a su alrededor pusieran esas caras. ¡Pasmados se quedaron! Como nosotros vaya.
Lo he manifestado varias veces desde que un 12 de octubre de 2009, me embarqué en esta aventura tan apasionante de escribir en la red. Ni Comisiones Obreras ni UGT tienen la mínima credibilidad para convocar una huelga y que triunfe. No representan a casi nadie, subsisten gracias a las ayudas del Gobierno y a los pocos afiliados que les van quedando. Y de los pocos que les quedan pierden unos cuantos más cada año, por su ineptitud, dejadez, apatía y servilismo. Y lo que acabo de decir no es hablar por hablar. Lo digo con conocimiento de causa. Os imagináis que un Comité de Empresa de nueve miembros, afiliados todos ellos a uno de estos sindicatos tengan que buscarse un abogado privado cada vez que tienen el mínimo problema con la empresa. Vamos, que cumplen a la perfección la frase tan conocida “ni están ni se les espera”. Lo dicho, ineptos, vagos y pedigüeños. Y no me paso, al contrario me quedo corto ante la panda de inútiles que dirigen estos dos sindicatos mayoritarios.
Y amenazan con convocar huelga general si al final el Gobierno tiene que bailar con la más fea, y le toca hacer lo que ni empresarios ni sindicatos han logrado sacar adelante en muchos meses, la reforma laboral. Os garantizo sindicalistas que será otro fracaso parecido o mayor que la huelga de funcionarios.
Y no irán a la huelga no porque no sea necesario. Estaría más que justificado por las tropelías y torpezas constantes del gobierno de Zapatero. No irán porque vosotros sindicalistas lleváis mucho tiempo acomodados en la poltrona, sin fajaros cada día en una verdadera y justa acción sindical. Conviene una regeneración, savia nueva, gente joven con ganas de trabajar, con ideas emprendedoras y ganas de pelea. Son otros tiempos y ahora la lucha debe ser distinta, pero tiene que seguir existiendo. Sin ella el trabajador se encuentra desprotegido, desamparado, huérfano de un verdadero liderazgo sindical.
Puede que haya manifestaciones espontáneas. Puede que unos miles de ciudadanos salgan con sus pancartas y griten que están hartos de los políticos que nos gobiernan, de sus torpezas e ineptitudes. Puede que se manifiesten otros miles gritando “nosotros no somos los culpables de esta crisis” “Zapatero busca soluciones en otra parte”. Pero repito, que no se os llene la boca con la palabra huelga general porque no os seguirá ni el Tato.
Buenas noches y feliz día















