El blog de almaes
Una Ley justa e igual para todos
Resumen 2011, España
Termina un año sorprendente. Duro e injusto. Dos noticias destacan sobre todas las demás, el anuncio el 20 de octubre de una ETA derrotada, de dejar de causar violencia y terror, y el número de desempleados que con un goteo constante nos han llevado a una cifra de más de cinco millones de personas en busca de un empleo con el que dignificar su condición humana.
El año termina con las primeras medidas del nuevo gobierno de Mariano Rajoy para combatir una crisis mucho más virulenta de lo esperado que nos hace enfrentarnos a todo tipo de ajustes y recortes que añadir a los aprobados anteriormente.
Estas son las primeras medidas que, según la Vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, son sólo el inicio del inicio. Sigue leyendo
Nuevo gobierno español
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, dio a conocer el miércoles su equipo de Gobierno, entre los que destacan Soraya Sáenz de Santamaría, Luis de Guindos, Alberto Ruiz Gallardón y Miguel Arias Cañete.
A continuación un breve repaso de la carrera política de los ministros, tres de los cuales formaron parte de los gobiernos de José María Aznar:
VICEPRESIDENTA, MINISTRA DE LA PRESIDENCIA Y MINISTRA PORTAVOZ
Soraya Sáenz de Santamaría, de 40 años. Licenciada en Derecho y abogada del Estado. Ha sido la portavoz del Partido Popular en el Congreso entre 2008 y 2011. Una de las personas de confianza de Mariano Rajoy, tomó las riendas del traspaso de poderes apenas dos semanas después de dar a luz a su primer hijo. Sigue leyendo
De oca a oca y tiro porque me toca
¿Qué es realmente lo que impulsa a un elector votar derecha o izquierda, nacionalismo o votar en blanco?
Cada uno de nosotros, tendrá una o mil razones para inclinarse por una de las formaciones políticas que concurren a las elecciones en nuestro país, o no. En el momento que se introduce la papeleta de su opción elegida en la urna, estará pensando que ha votado aquello que más le convence, más le apetece y hasta más le conviene. Y no se le podrá achacar, vote lo que vote, nada en absoluto. Con su libertad y con su reflexión así lo ha querido y así lo manifiesta.
Pero ¿votamos siempre la misma opción? Evidentemente sí lo hacen, aquellos que tienen bien asumido que su opción, independientemente de los votos que obtenga, es la única que le satisface, y evidentemente no, aquellos votantes que se sienten defraudados, engañados y optan por un cambio, de izquierda a derecha o de derecha a izquierda. Y esto es así porque si siempre votásemos al mismo partido, la derecha no habría gobernado nunca en España, si exceptuamos el periodo de la transición en la que gobernaron Suárez y Calvo Sotelo con Unión de Centro Democrático. No hay en España una mayoría de personas de derechas, sí la hay de izquierdas. ¿Entonces qué es lo que condicionó que hubiera dos legislaturas ganadoras del PP de José María Aznar? Sin duda, los escándalos de corrupción, con Filesa a la cabeza y el Gal. Eran otros tiempos y no estábamos tan acostumbrados como ahora a la corrupción. No la tolerábamos, nos producía sonrojo, nos asqueaba. La de ahora nos sigue produciendo sonrojo, nos sigue asqueando pero se nos olvida antes, forma parte de nuestra cotidianidad. Si no fuera así, un partido que tiene sobres sus hombros una corrupción infinitamente mayor, los casos Gürtel y Matas por citar los más importantes de varias decenas de ellos, apenas van a afectar electoralmente al Partido Popular. Sin Filesa y sin Gal habríamos tenido felipismo cuarenta años. Los mismos que Olof Palme necesitó para convertir a Suecia en el país a imitar socialmente.
Es buena la alternancia si los partidos que llegan a gobernar, tienen asumido que lo han de hacer legislando para conseguir mayores cotas de bienestar para su pueblo. Afortunadamente, la derecha se dio cuenta, aunque con mucho retraso, que nunca gobernaría en este país si no cambiaba su política social. No le gustaba la idea pero no tuvo más remedio que claudicar. En estos momentos es la abanderada de la defensa de las pensiones de jubilación, otro gallo nos cantará cuando esté instalada en el poder. No llegará nunca a hacer una política social amplia porque no se lo pide el cuerpo, va contra su naturaleza de partido conservador más dado a la defensa de los intereses de la empresa, las Instituciones Financieras y la Conferencia Episcopal.
Durante los dos gobiernos conservadores, ahí están los datos, la economía española creció espectacularmente, debido principalmente a la especulación del suelo, al ladrillo, a la bonanza que se respiraba por toda Europa y a la privatización de las empresas públicas, las llamadas joyas de la corona, y sin embargo los sueldos de los trabajadores, descontando las subidas del IPC, decrecieron. Los sueldos del 2002 eran superiores a los del 2006 y si se hiciera una estadística sobre los sueldos actuales de los trabajadores no entenderíamos las palabras de algunos gerifaltes de la patronal que insisten en achacar a los sueldos gran parte de culpa del dramático y escandaloso desempleo. De mileuristas se ha pasado a aspirantes a lograrlo y darse con un canto en los dientes.
Ahora, según todas las encuestas, parece ser que por fin, con todas las reservas porque aún falta año y poco más, Don Mariano puede ser el próximo inquilino de la Moncloa (Esto de llamarle inquilino no tiene sentido alguno, porque que yo sepa no satisface ninguna renta por ocupar el palacio, pero en fin, entiendo que es una forma de hablar)
Pero ¿porqué ahora que no hay Caso Filesa ni Gal en el PSOE, Don Mariano tiene todas las de ganar? ¡¡¡Ah…my friend!!! Todos los humanos erramos, estamos condenados a errar continuamente y a pesar de que nos lo advierten, continuamos haciéndolo. Acordaros de aquello de que cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba y el tonto sigue. Pues eso.
En 2003, la victoria de José Luís Rodríguez Zapatero trajo una enorme ilusión a este país, al menos a una mayoría. El socialismo volvía al poder. Se acabaron las mentiras, los intentos de minar con decretazos a la clase trabajadora de este país. Todo eran felicitaciones y parabienes entre la mayor parte de los votantes. “Zapatero no nos defraudes” se oyó aquella noche. Yo me enteré de la victoria del PSOE sobre las once y media, cantaba en aquel momento en un restaurante de Camp de Mar. Se me acercó Moha, el segundo de cocina, un árabe a quién le gustaba el jamón de bellota tanto como a nosotros, y acercándose a mi oído me dijo “han ganado los socialistas” Una amplia sonrisa se dibujó en mi cara y me sentí feliz. De aquella noche a hoy han ocurrido muchas cosas, se han librado mil batallas y en todas hemos saliendo perdiendo. Nos han recortado tantos derechos, nos recortarán otros tantos o más y aún algunos seguirán votando a los socialistas. Es su opción, no lo critico aunque no lo comparta. Como tampoco critico y menos comparto que se tenga que votar a Don Mariano para castigar a Zapatero. De esa forma, nunca acabaremos con el bipartidismo que tanto daño está haciendo a nuestra democracia. Ha llegado el momento de dar un paso al frente y votar por otras opciones. El parlamento se tiene que llenar de aire fresco. Políticos con nuevas ideas que administren el pensamiento de los ciudadanos. Que llegue hasta el hemiciclo del Congreso lo que es normal en la calle, una mayoría silenciosa que exige nuevas políticas y que demanda otras formas de buen gobierno.
Nos hemos acomodado hasta en el voto, nos las han dado de todos los colores pero seguimos alineados, o con los rojos o con los azules, como si todos los enigmas de la vida pública quedaran resueltos votando a una de esas dos opciones. Es de una total simpleza votar o PP o PSOE, hay otros partidos, otros colores, no lo reduzcamos a un bipartidismo que ha demostrado en multitud de ocasiones que primero es el partido, el poder por encima de los intereses y las preocupaciones de los ciudadanos. Es hora de reflexionar, no nos podemos amoldar a sólo dos opciones, es hora de abrir en nuestras mentes una profunda reflexión. Hay vida sin PP ni PSOE, y creedme, después de lo que hemos visto durante tantos años, no puede ser peor. Cambiemos el juego de oca a oca y tiro porque me toca por otro con más opciones, para regenerar nuestra democracia, con más libertad y justicia.
Buenas noches y feliz día
Resumen 2010 – España
Termina un año 2010 convulso, contumaz y por otra parte nada tranquilo. La economía, sumida en una profunda crisis mundial y doméstica, incapaz de dar señales de la más mínima recuperación y con un horizonte en puertas nada halagüeño. Todo lo contrario, mostrando ya como ciertas lo que antes eran evidencias de que la crisis nos seguirá golpeando fuerte, todo ello agravado por la incertidumbre que supone no divisar ni de lejos el final. Agobiada además nuestra economía por la presión de los tiburones financieros, bajo los que se esconden grupos más poderosos que la mayoría de los gobiernos del planeta.
Millones de ciudadanos se ven incapaces de comprender lo que está pasando y sobre todo de saber cuándo terminará esta incertidumbre. El planeta parece haber girado de golpe dejando un tsunami de injusticia social, manifestada en los millones de desempleados, en los que han perdido sus viviendas y en los que, huérfanos de toda propiedad, acuden a los comedores sociales, compiten sobre los cubos de basura de las grandes superficies o han perdido lo sustancial de su ser, su condición humana e incluso su fuerza para rebelarse. Millones de ciudadanos de todo el mundo se han manifestado en contra de los diversos recortes sociales que los distintos gobiernos les han impuesto. Pero la hora de la gran rebelión aún no ha llegado. La esperanza y la bondad del ser humano la está conteniendo, ojalá nunca llegara a producirse, pero la esperanza y la bondad pueden llegar a perderse un día si los gobiernos imponen más sacrificios y no dan soluciones eficaces.
Yo tenía entendido, puede que equivocadamente, que los políticos a los que elegimos para que nos gobiernen tienen el deber de procurar satisfacer las necesidades de los ciudadanos. No es fácil gobernar en tiempo de crisis, lo asumo y así lo he manifestado en varias ocasiones en este mismo blog, pero una cosa es eso y otra muy distinta gobernar por decreto y a espaldas del pueblo. Una de dos, o tienen una gran dosis de incompetencia o, simplemente no tienen la capacidad para resolver nuestros problemas, por lo que sin perder más tiempo deberían convocar elecciones y que vuelva a hablar el pueblo.
Es difícil resumir un año y hacer una selección de entre las millones de páginas con información relevante de los hechos ocurridos en nuestro país, pero convendréis conmigo y no nos equivocaríamos si decimos que 2010 ha sido el año en que la economía se ha impuesto sobre la política, o dicho de otra manera, en la que los políticos compitieron por buscar soluciones que en la mayoría de las ocasiones resultaron fallidas ante una crisis global, pero no olvidemos, también doméstica.
El desempleo y las tensiones financieras han sido protagonistas de doce meses que termina con la imagen, una vez más, de la España de Don Quijote, capaz de lo mejor y lo peor, reflejado lo mejor en el tren de alta velocidad llegando a Valencia, la entrada en funcionamiento de esta línea el dieciocho de diciembre convertía a España en el segundo país del mundo con más kilómetros de alta velocidad después de China, y con un dato esperanzador como es que durante 2010 no hubo ninguna víctima de ETA en suelo español.
Ha sido también el año de la quinta huelga general de la democracia y el de los controladores aéreos que han provocado el primer estado de alarma de la democracia, instaurada con el fin de evitar nuevos incidentes como los que dejaron recientemente en tierra a más de medio millón de pasajeros. Su irresponsable actitud, por muy respetables que sean sus reivindicaciones, causaba cuantiosas pérdidas en una semana especialmente difícil para la economía española. Duro final para un duro daño marcado por la crisis y los ataques especulativos de los mercados en el que se han cerrado empresas, ha subido el paro, se han reducido los sueldos y nos han impuesto drásticos ajustes e importantes reformas impuestas desde fuera de nuestras fronteras.
El año termina con 240.000 parados más, en más de un millón de hogares no trabaja ningún miembro, casi la mitad de nuestros jóvenes que buscan trabajo están desempleados, el número total de desempleados son ya cinco millones, y la tasa de paro, un 20% ,dobla la media europea.
En mayo, el temor al contagio de la crisis griega y el ataque de los tiburones financieros al euro hace que la Unión Europea presione a España para que reduzca su deuda. Consciente que ralentizará la economía pero obligado a sanear las cuentas, Rodríguez Zapatero anuncia el ajuste más duro de las últimas décadas con recortes sociales a los que hasta entonces se había resistido. Bajada del sueldo de los funcionarios, desaparición del cheque bebe, reducción de la inversión pública y la más polémica, la congelación de las pensiones. ¿Qué habría ocurrido de estar Don Mariano en la Moncloa? ¿Habría actuado igual? ¿Quizás con más dureza? ¿Habría dado el tijeretazo en otro sitio? Estoy convencido de algo, cada día que pasa se diluye más la frontera que separa izquierda de derecha, PSOE de PP, el bipartidismo que une a los políticos de un lado y de otro para salvar sus poltronas, las suyas y las de sus amigos, condenando a un incierto futuro a millones de ciudadanos, sus representados que en absoluto representan salvo cuando necesitan su voto.
Pero no serán las últimas reformas y recortes, ya se nos ha anunciado para 2011 el aumento de la edad de jubilación, el aumento del cómputo de años para calcular la pensión de jubilación, el negado tantas veces copago sanitario que acabará por imponerse, nuevas reducciones de salarios, más desempleo, la subida en el recibo de la luz de casi un 10%, la subida del gas, sin concretar aún cuánto, pero por encima del IPC, el transporte por la subida del crudo, gasolina, gasoil y demás derivados del petróleo, la lista es interminable. A cambio de todos los ajustes y recortes que sufriremos, impuestos por un gobierno socialista que debería ser el garante y protector de los menos favorecidos, lo dicho anteriormente, menores salarios y más paro. Sí, ésta es la fórmula mágica para salir de la crisis y reducir nuestra deuda, menores salarios y más paro, sólo que de magia no tiene nada. El tonto de mi pueblo también acabaría, usando esta fórmula durante varios años, con el paro y la deuda, claro que ya no le llamaríamos tonto sino cínico.
En agosto, el rescate de Irlanda vuelve a poner a España bajo sospecha y a disparar el coste de la deuda. Zapatero se compromete ante los treinta y seis empresarios más importantes del país a continuar las reformas y anuncia nuevas medidas: subida del tabaco, ayudas a las Pymes, privatización parcial de Aeropuertos y Loterías del Estado, desaparición de la ayuda de los 426 euros a los parados sin cobertura y la ya mencionada reforma de las pensiones. ¿Pero qué reformas se han hecho? ¿La reforma laboral? Una ley que no cumple con su principal objetivo, en este caso, la creación de empleo, es una reforma que se la podrían haber evitado para evitar, valga la redundancia, la crispación. Entonces hablemos de ajustes y no de reformas. Nos ajustan el bolsillo pero no lo reforman.
El gobierno que durante todo el año se ha visto solo para sacar los ajustes más duros, conseguirá el apoyo del Partido Nacionalista Vasco y Coalición Canaria para sacar adelante los presupuestos para 2011 a cambio de otro pedacito de la tarta de todos los españoles, y no me estoy refiriendo al traspaso de transferencias, algo ya previsto, sino a la permanente sangría de arrebatar algo de todos los españoles para concedérselo a los nacionalismos voraces e insolidarios.
Para hacer frente al desgaste y a las esquivas encuestas, el 20 de octubre Zapatero acomete una profunda reforma de gobierno. Prescinde de la que ha sido su mano derecha, Teresa Fernández de la Vega y convierte a Rubalcaba en su hombre fuerte. Desaparecen los Ministerios de Vivienda e Igualdad e incorpora a Ramón Jáuregui, Valeriano Gómez, Rosa Aguilar y Leire Pajin. Trinidad Gómez que acaba de perder las primarias en Madrid frente a Tomás Gómez, a pesar del apoyo expreso de Zapatero, será la nueva Ministra de Exteriores sustituyendo a Moratinos y Leire Pajin le sucederá en Sanidad.
Como vaticinaban las encuestas, el 28 de noviembre Artur Mas gana las elecciones en Cataluña, sus 62 escaños no le dan la mayoría absoluta pero permiten a Convergencia i Unió volver a la Generalitat tras siete años en la oposición. Los grandes derrotados, ERC y PSC que obtiene sus peores resultados en treinta años y que presagia una derrota aún mayor de los socialistas en las autonómicas y municipales de mayo de 2011.
Detrás de estos resultados, el desgaste del tripartito en Cataluña, la crisis y la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto que provocó en julio la mayor manifestación de protesta celebrada en Barcelona. Después de cuatro años de debates, la sentencia avala la mayor parte del texto pero niega la validez al término nación y rechaza la preferencia del catalán sobre el castellano en las Administraciones. Queda por resolver que artimañas empleará Zapatero para satisfacer a Mas y burlar la Ley.
La lucha contra el terrorismo es en lo que ha habido mayor consenso, el cinco de septiembre ETA anunciaba en la BBC que había parado sus acciones ofensivas. El comunicado se conocía después de que Batasuna haya ido dando pasos a lo largo del año con el objetivo de poder presentarse a las elecciones municipales de mayo de 2011. Pasos que después de la sentencia de Estrasburgo incluyen el rechazo a la violencia y por primera vez la petición a ETA de una tregua que sea expresión de su voluntad de dejar las armas. Pero hasta ahora ETA no ha hablado de dejar las armas sino de negociación y aunque algunos aseguran que es el final, el recuerdo del atentado en la T4 que acabó con tantas esperanzas, la respuesta del Gobierno y de la mayoría de partidos ha sido para decir que las treguas ya no sirven, es el momento del abandono definitivo de la violencia y la entrega de armas. ETA ya no tiene salida, no abandonar ahora las armas sería una sinrazón cruel, injustificada y una humillante derrota para ellos. Ha llegado el momento de las palabras y algo más, han sido muchas décadas de dolor y terror que ni se deben olvidar ni dejar sin castigo. La generosidad no tiene que ir por ese lado, el diálogo, posterior a la rendición y a la entrega de armas, debe generar un nuevo clima para que Batasuna pueda presentarse a las elecciones y para que los presos de ETA puedan ser trasladados a cárceles del País Vasco.
Baltasar Garzón, precisamente un hombre que se ha distinguido por su lucha contra ETA, abandonaba la Audiencia Nacional el 14 de mayo suspendido de sus funciones después de veintidós años. La decisión de llevarle a juicio por investigar los crímenes del franquismo a raíz de una denuncia de la ultraderechista Manos Limpias, levantaba una fuerte polémica. Los apoyos que recibió en España y otros países no evitaron que fuera acusado de prevaricación. La existencia de otras dos demandas por el cobro de unos cursos y por ordenar escuchas en el caso Gürtel entre abogados y acusados ha hecho que algunos hablen de conspiración, otros le acusan de sobrepasar los límites. Aunque parte de algunas escuchas fueron anuladas, el sumario del caso Gürtel ha seguido sacando a la luz la compleja trama de corrupción vinculada a cargos del PP y la investigación de una presunta financiación irregular del partido.
La lista de políticos relevantes y altos cargos que este año han pasado por los juzgados acusados de corrupción es larga: en Alicante el presidente de la Diputación José Joaquín Ripoll por el caso Brugal, en Castellón Carlos Fabra, en Baleares el ex presidente Jaume Matas y la líder de Unión Mallorquina María Antonia Munar, en Murcia los responsables de urbanismo, la mayoría están vinculados al PP aunque otros partidos no se han librado, Ayuntamientos socialistas catalanes están implicados en el caso Pretoria, la número dos del PSM era juzgada por prevaricación y el escándalo del Palau ha levantado sospechas sobre una presunta financiación irregular de Convergencia y Unión.
Pero si hay este año un escándalo vinculado a la corrupción esa es sin duda la del comienzo del juicio de la operación Malaya. En el banquillo noventa cinco personas acusadas de participar durante años en el expolio de Marbella.
Ha sido una vez más Marruecos con quién se han producido tensiones. En agosto, tras días de bloqueo de la frontera con Melilla, el conflicto se resolvería con la creación conjunta de comisarías y el encuentro de Zapatero con Mohamed VI en la ONU. Dos meses después las manifestaciones en España y la condena del Congreso por el violento desalojo del campamento de protesta saharaui, al que no se dejó acceder ni a periodistas ni a observadores, hacían que Marruecos llegase a amenazar con replantearse la relación con España. Otro signo de debilidad de este pusilánime gobierno incapaz de poner en su sitio a Mohamed VI y de no sonrojarnos de vergüenza.
Las famosas filtraciones de Wikileaks también salpicaban a España, así se conocían todo tipo de valoraciones y comentarios de la diplomacia norteamericana sobre los políticos españoles y se ponía en cuestión el papel del Gobierno en los vuelos de la CIA y el trabajo de los fiscales en el caso Couto.
2010 termina con un año histórico para el deporte español. Las proezas de nuestros deportistas fueron celebradas con lágrimas y alborozo. La bandera rojigualda recorrió España de punta a punta. Gracias a todos nuestros deportistas, sois un ejemplo para todos.
Las miradas están ya puestas en el 2011 con la esperanza que la crisis amaine o en su defecto que el gobierno cumpla la función de gobernar administrando esta crisis no sólo con ajustes que perjudican a la mayoría de ciudadanos, sino gobernar también ajustando otras partidas que requieren un gran presupuesto. Hay dónde meter mano para conseguir reducir la deuda, sólo hace falta voluntad política y consenso. Porque, como diría el tonto de mi pueblo, lo fácil es decretar que el sufrimiento de esta crisis recaiga sobre los de siempre. Eso no es gobernar, sino irresponsabilidad; simple y llanamente irresponsabilidad, además de un acto de mal gobierno.
Buenas noches, feliz día y feliz año 2011, si es posible un poco más justo.
(Las noticias están extraídas del programa Informe Semanal de TVE)
Ni brotes, ni peces de colores, ni niños muertos
A punto de que termine el tercer año de crisis, convendría plantearse una serie de preguntas que no están lo suficientemente claras y mucho menos explicadas por los brillantes comunicadores del nuevo gobierno, motivo este que adujeron como uno de los fundamentos de la remodelación del ejecutivo; explicar claro y alto dónde estamos, dónde queremos ir y en qué dirección.
Hoy en día, ya, quién más quién menos tiene una idea global pesimista de la situación de nuestra economía. Pero no todos conocemos el impacto real al que nos veremos sometidos en los próximos meses y años. Cierto es, que muchas familias ya lo han sentido, que otras, muy pronto, lo notarán, y que la mayoría de los ciudadanos, de una u otra manera, acabarán por probar los efectos perniciosos de esta crisis que no tiene fecha de caducidad. Y esto último mosquea y molesta. Que nos dijeran en 2008 que en 2009 volveríamos a la senda del crecimiento y a la disminución del desempleo se podría admitir si asumimos que este gobierno no está capacitado para lidiar una crisis tan contumaz y tan distinta a otras crisis anteriores, por coincidir en el tiempo la crisis financiera mundial, el estallido de nuestra burbuja inmobiliaria y la deuda tan desorbitante que arrastramos. Que nos digan en 2009 que será en 2010, y que ahora nos digan que en el último trimestre de 2011 y de ahí en adelante será cuando veamos brotes verdes, amarillos y peces de colores es de una irresponsabilidad manifiesta.
Porque no hay brotes verdes, ni amarillos ni peces de colores en el estanque de nuestra economía ni niños muertos que valga. La tierra, nuestra economía, no puede dar brotes, es árida y está rajada por la sequía de dinero. No hay dinero en las arcas, y para conseguirlo nos estamos endeudando hasta las cejas y conforme transcurren los meses pagando un interés más y más alto.
E implacablemente los últimos datos muestran como vuelve a caer la actividad y la demanda. Hemos entrado en un estancamiento de nuestra economía, incapaz de sobrepasar el cero, cifras oficiales, que después de tantas mentiras, ya nadie se cree.
Como nadie se puede creer las cifras de paro. No puede descender si la cifra de los que aún trabajamos apenas ha aumentado y el empleo sigue cayendo. Salvo que existan dos bases de datos diferentes, se vayan pasando parados de una a otra y sólo salga a la opinión pública una, la que al gobierno le interesa.
Más madera. Las cifras aparecidas los últimos días sobre el sector servicios y la industria referidos al tercer trimestre. Para correr despavoridos y no parar hasta salir del país. Un 10% cayó el sector servicio sobre el trimestre anterior. Dato frío que no dice nada si a continuación no se explica que dos terceras partes de nuestro Producto Interior Bruto (PIB) tienen correspondencia directa con este sector. Y en octubre la industria que ya estaba con la soga al cuello vuelve a bajar un 3.7%.
La situación general ha empeorado considerablemente si tenemos en cuenta que de los datos avanzados del 4º trimestre nuestra economía está cayendo un 4%. Las familias tienen menos dinero con lo que se reduce el consumo y la inversión, el cierre de la financiación a las familias y a las empresas es otro escollo insalvable para dar el empujón suficiente que haga estabilizar el número de parados. Y con este panorama ¿cómo vamos a ser optimistas para el 2011 si todas las previsiones son aún peores que las pasadas?
¿Tiene nuestra economía solución? Esta pregunta, sin mentiras, sin rodeos, es la que nos deberían contestar los líderes políticos. España, como otros países, tiene un problema serio, la deuda externa a la que no podemos hacer frente. Y resistiremos mientras los inversores sigan confiando en nuestro país y reciban a cambio un cada vez más suculento porcentaje de beneficio sobre su inversión. No hay solución sino se acometen con celeridad una serie de medidas tan impopulares como necesarias. Necesitamos unas reformas que no se limiten a poner parches para contentar a los inversores y a las autoridades de la UE. La desaparición a partir del próximo 1 de enero de la ayuda de los 426 euros, la congelación del salario mínimo y otras pequeñeces únicamente sirven, como digo, para calmar momentáneamente a los mercados y perjudicar, una vez más, a los más necesitados.
Si nuestra industria está hundida, el sector de servicios, del que por el momento sólo se salva el turismo, está seriamente tocado, sólo nos quedaría el sector exterior, pero como resulta que por nuestra pertenencia al euro no podemos devaluar la moneda, hemos perdido competividad y hemos incurrido en un enorme déficit de nuestra balanza de pagos, de modo que cada año que pasa nuestra deuda acumulada será más difícil de pagar.
¿Qué nos queda entonces por hacer? Cito a continuación unos párrafos del post de fecha 4 de mayo de 2010 escrito por Rosa Díez en su blog.
Mientras que cada día escuchamos abundantes reflexiones sobre la urgencia de impulsar profundas reformas de nuestro modelo productivo y laboral, son aún tímidas las voces que señalan el diagnóstico sin enredarse en los síntomas. No es por ignorancia; los poderes políticos, mediáticos y económicos del país saben que se está combatiendo el cáncer con analgésicos; pero siguen discutiendo sobre las dosis e incluso la oportunidad de pasar a la morfina porque son incapaces de liderar el cambio de modelo institucional. Entre otras cosas porque temen que éste se les pueda llevar por delante. Y es que las instituciones que fueron imprescindibles para la Transición no sirven para regenerar la democracia ni para dar respuesta a los problemas de la sociedad española del siglo XXI
Ha llegado la hora de que nos atrevamos a decir que la situación en la que se encuentra nuestro país no se arregla sólo con medidas económicas: no hay solución a la crisis económica y de modelo productivo si no abordamos la reforma del modelo de Estado. En España ha llegado hora de que alguien se atreva a proclamar, parafraseando a Clinton: «¡Es la política, estúpidos!».
El actual modelo económico y político de España es insostenible. En lo económico sólo puede durar mientras sea posible seguir endeudándose. En lo político está a punto de convertirse en inviable. Pero aún tenemos la oportunidad de tomar la iniciativa de reformarlo, antes de que tengamos que hacerlo obligados por las circunstancias, en el peor de los escenarios, arrastrados por la crisis social y política y sin ninguna autonomía para decidir. Y para ellos es necesario promover un conjunto de reformas estratégicas capaces de renovar la democracia, superando el estancamiento político al que ha llegado tras agotarse el impulso originario de la Transición.
Hay una inmensa mayoría de ciudadanos españoles que no se sienten representados por esa especie de cara o cruz de la política española. Estoy segura de que hay millones de españoles que añoramos esa Tercera España que tan bien representaron un liberal como Marañón y un socialdemócrata como Besteiro. Por eso creo que hay que salir a la calle: para sentirnos mayoría política los que somos mayoría social; para dar la oportunidad de reencontrarse a millones de ciudadanos que son españoles sin complejos; para mandar un mensaje contundente a quienes nos quieren convencer de que nada puede cambiar, para que sientan nuestra fuerza los que quieren tapar la boca a todos aquellos a los que no pueden controlar. Y para que nadie nos rompa el corazón.
Está en nuestras manos cambiar esta realidad que nos asfixia. Sólo hace falta que la mayoría silenciosa tome la palabra; sólo es necesario que todo el que se sienta capaz de hacer algo más que deprimirse o quejarse dé un paso al frente y se disponga a sostener esta bandera, la bandera de la Tercera España, del libre albedrío, de los resistentes. Si queremos, podemos.
(Fin de la cita)
Por mi parte sólo me resta añadir que comparto plenamente estos planteamientos, que, entiendo, puedan ser motivo enconado de disputas y confrontaciones, pero lo que debe imperar sobre cualquier protagonismo político, lo que verdaderamente importa, es nuestra subsistencia como país próspero y justo para todos. No es fácil ni pequeño empeño, pero con la voz alta y clara de todos los disconformes con la actual situación política y económica es un objetivo alcanzable.
Y dejémonos de brotes, peces de colores y niños muertos.
Buenas noches y feliz día
¿Habitas o moras?
Un día, alguien me preguntó, ¿habitas o moras?
La pregunta, ciertamente me sorprendió, así que contesté lo primero que me vino a la cabeza
- ¿Cómo? ¿Me hablas de legumbres y frutas con la que está cayendo?
- No por favor, te hablo de vivir en algún lugar, de residencia, de inter relacionarse e integrarse en una comunidad.
- Vivo y resido en Palma, ¿pero acaso no es lo mismo habitar que morar?
- Por descontado que no. Habitas en tu casa, en tu municipio, en tu comunidad, en tu país, ¿pero te ofrece alguien la posibilidad de ayuda tangible, algo que no sean palabras que se las lleve el viento, de vivir dignamente? Habitas rodeado de inmundicia y corrupción política, casi malviviendo en el día a día, y no sólo te quiero hablar de la miseria económica, la que condena a millones de españoles a pasarlas canutas para poder llegar a fin de mes y la de algunos para poder llevarse algo a la boca, te quiero hablar también de la miseria que nos envuelve por doquier y que se manifiesta de muy diversas maneras. Moras, en cambio, en el Olimpo, en la casa de Dios, en la perversión del lujo y las comodidades, en la buena vida, esa que si cara es, dos veces vida es, moras, si vives a cuerpo de rey o de político o banquero.
- Bien, pues adelante, explícamelo porque no acabo de pillarlo del todo.
- España ha experimentado un cambio a peor durante los tres últimos años. En parte, no lo voy a negar, debido a la crisis financiera internacional, pero no sólo debido a ello. Nos están conculcando, a base de decretos de ley, derechos civiles que tanto esfuerzo y sacrificio había costado conseguir. Y lo hacen aquellos que se oponían a esa forma de legislar del franquismo. Pero hay más, mucho más; estamos recibiendo los que habitamos este país, no los que lo moran, el castigo de la ineptitud manifiesta de este Gobierno que ha llevado a casi seis millones de sus habitantes a la quiebra moral y económica, a la desesperación, al desempleo en el mejor de los casos, si es que no has acabado la prestación y las ayudas posteriores. Mientras, se premia a una parte de moradores que cobran escandalosos sueldos, que se pavonean proyectándose rodeados de una cohorte de altos cargos designados a dedo, para que se embolsen enjundiosos estipendios y dilapiden los haberes de la Hacienda Pública, por el simple merecimiento o condición de ser amigos de quién manda, compañeros o camaradas de fatigas y farras, gente sin ningún tipo de estudios ni preparación y que para nuestro rubor, encima no han pegado un palo al agua en su vida. Pero hay más, mucho más; tuvimos la mala pata o nos tocó la china, o ambas tal vez, de confiar en un iluminado que se auto proclama estadista, pero no sabemos dónde nos dirige, y siendo muy preocupante esto, lo es más, que no lo sepa ni él, defensor de las instituciones, pero las burla cuando le apetece o le conviene, firme partidario de la Justicia y acatador de sus sentencias, pero maniobra orquestando en la oscuridad y a sus espaldas para que las sentencias se ajusten a sus conveniencias, caprichos o perversos intereses de aquellos con los que se siente en deuda, incondicional de la unidad patria, pero se disgrega, se separa, permitiendo que haya ciudadanos de Champions League y ciudadanos de segunda división, constructor del futuro, pero nos hipoteca por su alocada pasión por el gasto público, teórico abanderado de los más desfavorecidos, pero traidor a su ideología por subirse al carro de los poderosos, progre culto, pero promociona con dinero público, el de todos, auténticos bodrios en el cine, la televisión, la música y la literatura, (así agradece el gesto cómplice) embruteciéndonos hasta el ronquido y el rebuzno, crítico, hasta la desesperación, de la guerra de Irak, pero nos compromete en invasiones de países, excusándose en mandatos internacionales, sacrificando a nuestros soldados en favor de los intereses de multinacionales inmorales y de planes estratégicos que no nos conciernen, pero que a mayor loa de Obama, continuará enviando tropas a zonas de guerra que serán la tumba de muchos de nuestros soldados, humanitario, pero se premia y se jalea al miserable criminal etarra, regalándole paz pactada, permisos carcelarios o libertades condicionadas, mientras las víctimas del terrorismo han sido privadas de todo lo que tenían o habrían podido llegar a tener, sin que se atisbe en su cara el más mínimo sonrojo, sincero, pero no hay una sola palabra de él, de sus ministros y colaboradores que pueda ser considerada con un atisbo de verdad, como diría, mi admirado Arturo Pérez Reverte, “miente por la gola” y ni la ceja se le mueve, de talante risueño, pero pone el culo del país como bandera a disposición de nuestros vecinos, llámese Gibraltar, Marruecos o el Aaiún. Y podría seguir contando y enumerando más lindezas, a estas alturas se pueden imaginar que con el de ceja en la poltrona “hasta los amores van mal, la salud ni fu ni fa y no van bien los negocios”
- Coincido contigo en todo, pero no advierto la relación de la nefasta gestión del de la ceja con la pregunta inicial ¿habitas o moras?
- Si morases, entendería que no encontraras la relación entre una palabra y otra, a los moradores de este país que es menos España que antes, se la traen floja todos los errores que está cometiendo el de la ceja, entre otras razones porque ya han puesto a buen recaudo sus dineros. Si habitas, sufres por este país que no te puede dar trabajo, ni vivienda digna, ni una educación acorde con el potencial económico que se nos supone, ni una justicia con medios e independiente, ni una ley de dependencia que tendría que estar totalmente desarrollada, ni sufrirías viendo Comunidades enfrentadas por el agua o por el idioma.
Si habitas sufres, viendo como el de la ceja está dejando España como un solar con diecisiete parcelitas.
- Pues va a ser que tienes razón, yo habito pero no moro.
Buenas noches y feliz día














