El blog de almaes
Una Ley justa e igual para todos
La década que nos hizo más pobres
El pan cuesta ahora un 81% más que en 2001 y los huevos, un 114% más
El 1 de enero se cumplen diez años de la implantación del euro en España y la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha denunciado el incremento de precios que ha provocado la moneda común a lo largo de sus años de vida. Según sus cálculos, la cesta de la compra ha pasado de costar una media de 765.378 pesetas al año (unos 4.600 euros) a costar unos 6.800 euros, un 48% más. Mientras, el salario medio solo ha crecido un 14%.
“Tomarse una cerveza, ir al cine o comprar una casa, todo resulta más caro con una moneda que nos metió de lleno en Europa a cambio de rascarnos el bolsillo”, señala la OCU, que asegura que el pan cuesta ahora un 81% más que en 2001, mientras que los huevos se han encarecido en un 114%; la leche, un 48%; el arroz, un 45% y aceite de oliva, un 33%, entre otras cosas.
Según la OCU, es el momento de “hacer cuentas”, ya que ni la Unión Europea ni la moneda única viven sus mejores momentos, con una de las peores crisis económicas y demasiados rumores hablando del retorno a pesetas, marcos, francos o liras. Sigue leyendo
Desahucios a la carta
Detrás de un desahucio, hay una familia hundida porque no solo pierden su casa sino que la estarán pagando de por vida
Los desahucios tramitados por los juzgados españoles alcanzaron un nuevo récord histórico en el segundo trimestre del año al sumar un total de 16.464 ejecuciones, lo que supone un 21,2% más que en el mismo período de 2010, según los datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Pero hay más cifras y mucho más escalofriantes, más de 160.000 familias españolas se encuentran inmersas en procesos de ejecución hipotecaria que aún no han concluido en el desahucio, que podría producirse antes de que finalice el año, según advirtió este viernes la asociación de consumidores Adicae.
Además, la asociación señala que existen más de 270.000 hipotecados que tienen cuotas impagadas y aún no han sido demandadas por sus respectivas entidades financieras, así como 140.000 familias que han sido embargadas desde 2008. Sigue leyendo
Nacionalismos; entre la dignidad y el dinero
En cualquier sistema, democrático o no, es necesario que haya una cierta congruencia entre la forma en que un pueblo crea riqueza y en cómo se gobierna. Si los sistemas político y económico tienen profundas disimilitudes, uno acabará por destruir al otro. (Alvin Toffler)
Tales luchas por el poder suelen ser libradas bajo otras banderas. El nacionalismo, por ejemplo, adopta muchas formas y asola la relación entre diferentes extractos de la sociedad, el ambiente escolar, el entorno profesional, el mundo de las artes y, cómo no, el de la política.
Por lo general, se camuflan y son en extremo confusas. Pero la batalla que libran va terriblemente en serio.
La razón de que veamos presiones en pro de una mayor descentralización de la política y la justicia se explica por el grado de riqueza que posea un determinado estado, comunidad, región o localidad.
Al mismo tiempo que muchos Estados intentan simultáneamente desplazar el poder hacia arriba, hacia organismos supranacionales, otros lo intentan desplazar hacia abajo.
Mientas la Unión Europea intenta suprimir diferencias y concentrar la toma de decisiones, otras comunidades o regiones aprovechan este ataque al poder nacional desde arriba para lanzar un ataque paralelo desde abajo.
Cuánto mayor sea el poder económico, mayores grupos promotores de cambios radicales de poder creará entre todos los niveles, local, regional, nacional y mundial. Por lo que no es descabellado esperar que la “política de niveles” separe a los votantes en cuatro distintas agrupaciones –nacionalistas, nacionalistas independentistas, regionalistas y localistas – Cada una defenderá con uñas y dientes, la identidad que considera suya junto por supuesto, sus intereses económicos. Sigue leyendo




















